Hackear una fuente, paso a paso

La primera fuente abierta de la Ciudad de México

En 2015, durante la feria maker HacedoresCDMX organizada por el Laboratorio para la Ciudad, nos propusimos un reto ambicioso: hackear la fuente de la Plaza Tlaxcoaque en el centro de la Ciudad de México para convertirla en la primera fuente abierta (open source) de la ciudad.

El reto

La fuente de la Plaza Tlaxcoaque llevaba años sin funcionar. Nuestro objetivo era rehabilitarla y crear un sistema que permitiera a cualquier persona controlarla desde su celular. Trabajamos en colaboración con Ecofénix, una organización especializada en tecnología sustentable.

48 horas de trabajo

Tuvimos 48 horas para diseñar, construir y programar todo el sistema. El equipo trabajó sin descanso para tener la fuente funcionando a tiempo para la demostración pública.

La arquitectura del sistema

El sistema funcionaba con una arquitectura simple pero efectiva:

  1. App móvil: Los usuarios podían controlar la fuente desde una aplicación web accesible desde cualquier celular.
  2. Servidor middleware: Un servidor intermediario recibía los comandos de la app y los traducía en señales para controlar la fuente.
  3. La fuente: Un sistema de bombas y válvulas controladas electrónicamente que respondía a los comandos del servidor.

La comunicación fluía así: App móvil → Servidor middleware → Fuente. Los usuarios seleccionaban patrones de agua desde la app, el servidor procesaba las instrucciones y enviaba las señales correspondientes a los actuadores de la fuente.

El resultado

La fuente funcionó exitosamente durante la feria, permitiendo que cientos de visitantes la controlaran desde sus celulares. Fue un ejemplo de cómo la tecnología puede transformar espacios públicos y fomentar la participación ciudadana.

Lee más sobre este proyecto en el Laboratorio para la Ciudad.